Pereza y antojo de cada domingo

Los domingos son esos días del mes que muchas personas dedican para al religión, comer en familia y visitar parientes. Es el día, que para muchos, anticipa el comienzo de una rutina que, pese a la profesión, no deja de ser monótona. Muchos también aprovechan este día para salir. Ir al parque con los hijos desde tempranas horas de la tarde o ir a la playa en familia son opciones. Pero para otros, los solteros o jóvenes contemporáneos, el domingo se pude convertir en un especia de limbo; que sin ser religiosos, nos tomamos muy en serio el día de descanso.

Un buen grupo de millennials, incluyendo mi persona, somos más como Shakira.  La Shakira que en su tema musical ‘Inevitable’ recita: “ni me baño en los domingos’.

¿Qué comer y dónde comer? Esa es la cuestión

Si de sábado a domingo tuvimos unas de esas noches inolvidables, porque si quiera podemos recordar algo, lo más probable es que no hagamos el domingo. Un día completamente perdido. Esos domingos que nos asombramos nosotros mismos por nuestra capacidad de poder permanecer en cama todo el día.

Si apenas podemos levantarnos para poder ir al baño, el mover un dedo para cocinar suena poco realista. O en el peor de los casos: abrir la nevera y que no haya nada.

Estos son los momentos en que los servicios de comida a domicilio vienen al rescate.

a domicilio
Las Startups Deliveroo y Just Eat. Foto cortesía de LinkedIn

Para estos momentos donde la pereza no nos deja salir de casa o la lluvia nos mantiene presos en ella, las apps para servicio a domicilio son la solución. Desde nuestro móvil podemos buscar restaurantes cercanos a nosotros, hacer una orden y pagar por ello. Deliveroo y Just Eat son de las más importantes en Barcelona. Cuando voy para allá, son mis aplicaciones del domingo.

El poder decidir que se quiere para comer, ya es otro tema aparte.

Top